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¿Qué hubiese sido del mundo, si no me llegas a detener?



   Podría provocar una revolución, derrocar a un gobierno pusilánime, construir ladrillo a ladrillo un mundo mejor, donde ser libres, donde cambiar el afán de ganar dinero, por las ganas de dar y obtener placer, que cada demonio rezara a su dios preferido, que se extinga la palabra trabajador y esclavo (hoy en día no se cual es la diferencia), que el disentimiento entre géneros sirva para conocerse mejor, que la raza sea motivo para juntarnos más, que el pobre que pide ayuda, no sea motivo de beneficio bancario, que el animal que sufre, no sea motivo de diversión, un lugar donde... pero vuelve a venir (interrumpiendo mi prosa, mientras el cigarro se consume y el vino se calienta) con esos pitillos ajustados y esa camiseta acortada, donde deja ver en ciertos movimientos, la libertad deseada plasmada en su piel, como un depredador acechando a su presa, con cierta sutileza, se me acerca y me dice, "Alvarito ¿No me vas a decir nada?" mascando chicle con cierta chulería y sabiendo perfectamente la respuesta, con esa sonrisa que me tiene y esa forma de mirar...

¿Quién no dejaría los principios en el bolsillo, enredándose como auriculares? 

¡Qué comience la revolución! (Me susurró al oído). 
                                                                                                                 - Varo
                                                                                                                  

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De 5 a 5

Con el café de las 5 te doy los buenos días. El tiempo no para de pasar y a tu lado acelera  más y más. Aun con los ojos cerrados te siento a mi lado y mi sonrisa se escapa provocando tu carcajada. La cama se nos hace pequeña y nos mudamos al sofá donde no es por querer tenerte, es por tenerte queriéndote. Allí donde tu risa y tus abrazos hacen desvanecer al mundo y aparecer al universo. El hambre de trasnochar de une mis ganas de quererte, y sin palabras nos entendemos y sin miradas nos encontramos. El sol regañandole a la luna por que quiere salir, y nosotros sobornando a la luna para que se quede ahí, guardando la noche con más y sin menos se escapan los te quiero. Y poniendo el broche, con la cerveza de las 5 te doy las buenas noches. Como un rallo de sol que espanta el día lluvioso.   Fini.

Un instante de ti

Que tenga tu nombre en el recuerdo, Que ese recuerdo no pare, Que el no parar me mate, Que la muerte me salve, Que la salvación me recuerde a tu nombre.                                                                                     Fini

Atrévete y lánzate; ¿No ves, que no te voy a dejar caer?

Yo, que soy un hombre de pocas palabras, que prefiero decirlo todo, con una mirada, y sin darme cuenta, hasta a mis peores enemigos, les termino hablando de tu sonrisa.                                                           -  Varo