Ir al contenido principal

El Encuentro

By: Malcolm Liepke
By: Malcolm T. Liepke


El Romántico se encontró con una hippie,
de celestes ojos y olor a candela,

que dice ser abeja

que va de flor en flor. 


No le pone trabas a su pelo,

y por eso brilla libre al sol.

Nada, le ata su pecho. 


Esos pantalones de campana,

que arrastran,

lleva arena colgada,

que se preguntan, 

de que playa emana. 


Cuando pasa el jilguero canta,

sin ninguna restricción

y las nubes se amansan,

¿Inspirará alguna religión?.


Él buscaba tormentas y arañas,

que le inspirase algunas odas, 

y ahora se apaña,

con el beso de una hippie,

libre y sin diques,

que contengan su naturaleza.

Su Natural-belleza. 


Varo

Comentarios

Entradas populares de este blog

Melodrama

                                      Ella preguntó;  ¿Si la iba a querer, como nunca nadie la había querido? Yo le dije que no, ¿Para que desear un amor consumido?, simplemente de forma compleja haría, que ella misma se quisiera, como nunca nadie la iba a querer. Poeta inoportuno .                                     -Varo

Reflexión Dominical III

Partiendo de la base conceptual realizada por la Real Academia Española del término hipocresía, “ fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan”. Hoy, en Reflexión Dominical , comentamos y reflexionamos sobre ello.  En el gran imperio de la mentira, en el trono se encuentra la hipocresía, constante su presencia en el discurso de las esferas políticas, en el sector laboral e incluso en la intimidad de nuestros hogares.  El lingüista y filósofo Noam Chomsky la define como la negativa a aplicar en nosotros mismos los mismos valores que aplicamos en otros, estos según nuestro querido pensador, promueve el odio y las desigualdades sociales.  Si nos centramos en la parte más científica, en el libro “La psicología de la hipocresía”, el doctor en psicología social Ángel Rodríguez Kauth, nos expone que la hipocresía es la forma en que los seres humanos esconden y reprimen sus verdaderos deseos o pensamientos...

A la Mariposa que inspiró estos versos

  ¡Vuela Mariposa! Lejos de la mano del hombre, de su hierro, de su encierro, de su Dios dinero. No le des el placer de verte, ni el asombro de poder tenerte. Sumérgete entre flores, alejadas de estos segadores. Eres demasiado grácil, para su desidia demasiada divinidad, para su incrédulo credo.  Mejor que le tengas miedo, sigue ajena de su envidia.  Pues tus alas no están hechas para ser clasificadas, mucho menos comprendidas.    Que aprendan ellos de ti,        a vivir sin trabas.                                                                                       Varo                                 ...